La comunidad científica lleva tiempo debatiendo la posibilidad de que la vida microbiana no se originó en la Tierra, más bien que vino de una fuente extraterrestre, como cometas o meteoritos. Pero para llegar hasta la Tierra, las formas simples de vida habrían tenido que soportar las duras condiciones cósmicas, incluidas las tormentas solares, temperaturas bajo cero, y el ardiente impacto.