Estos pulsos electromagnéticos son capaces de generar tanta energía como el Sol en un día y se consideran eventos únicos y aleatorios sin un patrón fijo. Sin embargo, este último hallazgo demuestra lo contrario...
“Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle… “. – Mateo 2:1-1 ...